julio 28, 2005

Cable a tierra

Uno no sabe donde está el verdadero amor. Sólo sabemos por intuición que existe y somos capaces de idealizar a una persona tratando de amar y de ser amados, de ser felices.
En muchos de los casos, sólo al final, nos damos cuenta de que "idealizar" es inventarnos a nuestra media naranja.
Mayormente, los finales de estos cuentos de amor son dolorosos, y reconocer que el proyectar en el otro todas nuestras esperanzas, nuestros sueños; es la oportunidad de seguir adelante.
Amar es el motor que nos impulsa a buscar siempre. Sabemos que el amor existe y somos persistentes al respecto.
La pasión es el complemento inseparable de este sentimiento.
Amar nos suspende en tiempo y espacio. No nubla el razonamiento, lo deja de lado.
El ser correspondidos es nuestro cable a tierra. Por lo tanto no deberíamos nunca olvidarnos nuestro cable a tierra.